sábado, 18 de octubre de 2008

La Wikipedia


Por segundo año consecutivo, en la asignatura que imparto, Filosofía de la Educación, emprendemos una actividad en la que pongo bastante ilusión. Se trata de la realización de un trabajo por grupos cuyo último fin es la elaboración de una entrada nueva o ampliación de entrada existente en la Wikipedia y proyectos afines. Soy consciente de los fallos e inconvenientes de estos proyectos virtuales, que tal vez deban perfeccionarse, pero tras meditarlo mucho, veo que la participación en los mismos, por parte del alumnado, posee valiosísimas ventajas pedagógicas. Además de las clásicas, de fomento de la investigación, el aprendizaje activo y determinadas competencias por parte de alumnos, hay un conjunto de ventajas añadidas que se relacionan con las posibilidades positivas que aporta Internet a la educación y a la cultura humana en general. Internet abre la oportunidad de participar en la elaboración de conocimiento, de compartirlo y de contribuir desde la base a la extensión del mismo. Si se solventa el gran problema de organizar y filtrar la información (contenida en Internet en general o en proyectos de enciclopedias virtuales como la wikipedia) para mantener la calidad y fiabilidad del conocimiento ofrecido, puede verse realizada la utopía de un intercambio libre y creativo de cultura, como jamás anteriormente en la historia se había dado.

Wikipedia se soporta en software libre y constituye un grano de arena en lo que se ha denominado “cultura libre”. Al interés lucrativo o a la salvaguarda elitista del conocimiento, asociados a instituciones burocráticas encargadas de la educación formal, wikipedia ofrece conocimiento de calidad gratis, generosamente compartido, con lo que se rompe con dinámicas propias de nuestra sociedad mercantilista. En wikipedia el conocimiento es de todos y para todos. Incluso, está desarrollándose una wikiversidad que, sin conceder títulos ni pretender emular a las universidades existentes, claro está, ofrece el equivalente a carreras y asignaturas universitarias. Muchas personas, profesores, están subiendo información que constituye apuntes de lo que serían asignaturas normales. Esto quiere decir que se pone el conocimiento al alcance de todos, y ya sin la mediación de un mercado que impone qué hay que estudiar o qué hay que olvidar.

En la wikipedia se materializa un embrión de sociedad nueva u otro mundo posible. Como profesor de filosofía y teoría de la educación pienso que hay que prestarle el máximo interés. Por primera vez hay medios materiales para hacer efectivo el ideal de una cultura auténticamente democrática. En la wikipedia se discuten temas académicos, se mejora la información constantemente, se piensa, todo el mundo puede aportar y corregir la información en una búsqueda continua de la calidad… Tengo la sensación de que, en cierto modo, y con las limitaciones específicas que desde luego también tiene el proyecto, tenemos en él los monasterios del siglo XXI que podrían sustituir a las instituciones educativas que siguen la lógica de un mercado regido por una ideología concreta. Cumplen una función, como también las viejas universidades e intelectuales humanistas, que por estar libre de la necesidad impuesta por el dinero y el mercado, puede contribuir al progreso y a la estimulante crítica que engendra conocimiento, sin censura ni limitaciones. En la wikipedia nadie gana dinero, no existe la publicidad, los autores guardan el anonimato, no se vende nada y se comparte todo. Los fundadores del proyecto, acaso herederos de los movimientos utópicos de los años 60, padres también del software libre (LINUX), están posibilitando la construcción de un mundo nuevo que planta cara hábilmente a las grandes corporaciones y a la ideología que sólo entiende de ganancias económicas a cualquier precio.

El hecho de, hoy día y tal como están las cosas, intervenir desde abajo en la cultura, creativamente, sin la dirección de grupos interesados en imponer un punto de vista, tiene mucho de realización de las antiguas utopías ilustradas. En la wikipedia todos nos educamos y hacemos efectivo lo que hasta el momento sólo era propio de las más elevadas declaraciones de principios pero que en la práctica costaba realizar. Siempre que se busquen maneras de garantizar el rigor en la información, la wikipedia puede contribuir al fortalecimiento de la democracia, sin que ésta tampoco degenere en un caos de datos que confundan y rebajen la calidad. La wikipedia es, dentro del vertiginoso caos de Internet, un esfuerzo colectivo por ordenarlo y guardar el conocimiento. Se busca democratizar el saber (el acceso al mismo y su constante re-creación) sin que éste pierda el rigor.

lunes, 13 de octubre de 2008

Teología e historia


Ya he terminado prácticamente de leer las más de 800 páginas del libro de Hans Küng sobre el Islam. Resulta muy difícil resumirlo en el breve espacio de una entrada de extensión razonable, por lo que me limitaré a señalar algunos aspectos solamente, los que me han podido resultar más significativos. En primer lugar el libro es un excelente ejemplo de diálogo y voluntad de paz. Supone un respetuoso intento de comprender la religión musulmana y su evolución en la historia, por parte de un reconocido teólogo cristiano, famoso por su talante abierto e ilustrado. Como él demuestra, lo primero que hay que hacer si uno pretende respetar a las demás religiones es informarse y aprender acerca de ellas, conocerlas con admiración. Éste es el primer grado de respeto y la principal manera de practicar la tolerancia interreligiosa.

Así pues, el conocido teólogo emprende un largo estudio en el que la parte de desarrollo histórico y los vínculos de lo religioso con los distintos sistemas políticos es muy extensa. Exponiendo el curso de la religión musulmana Küng hace teología aplicable al cristianismo, pues de su enfoque a la hora de exponer el Islam pueden extraerse y reconocerse los principios que él siempre ha aplicado a la reflexión sobre el cristianismo y el judaísmo. Su punto de vista, a la vez profundamente respetuoso y crítico concede un papel importante a la historia, como elemento que se refleja en las distintas teologías. De hecho, en las páginas finales, aboga, a partir de todavía escasos eruditos actuales críticos de religión musulmana, por un mayor papel de la visión histórica en la lectura del Corán y la tradición (hadites, sunna), como ha ocurrido, no sin grandes esfuerzos, en el cristianismo. Su postura en la teología es contraria a toda perspectiva a-histórica que se empeñe en repetir las lecturas y elaboraciones teológicas del pasado sin revisiones acordes con los nuevos tiempos. Empeñarse en reproducir puntos de vista medievales (como ocurre también hoy en la Iglesia católica), ideologías de Cruzada y Guerra Santa, demonización de los que piensan diferente, búsqueda de sociedades monolíticas de pensamiento y credo único, todo ello puede obstruir el progreso y volver a modelos autoritarios de sociedades. En definitiva, Küng aboga por una revisión de la teología en las tres grandes religiones abrahánicas que tenga en cuenta los avances de la Modernidad, como por ejemplo los Derechos Humanos (porque los avances tecnológicos sí que parecen asumirse sin problemas).

Esto no significa que se tenga que imponer una visión “occidental” a nadie. Cabe recordar, dice, cuánto esfuerzo costó y cuántos obstáculos tuvo que pasar un proyecto como los Derechos Humanos, dentro del mismo occidente, hasta materializarse en la conocida declaración de 1948 por la ONU. En realidad, quienes se opusieron en Europa y América a ellos fueron las castas dirigentes a quienes interesa muy poco el espíritu crítico y de reforma. Hubo que vencer grandes resistencias, entre otras, de la Iglesia Católica, que jamás los admitió hasta el Concilio Vaticano II. No ha sido, por tanto, un proyecto europeo de colonizadores, sino que surgió enfrentándose precisamente a las ideologías de los colonizadores dentro de la misma Europa. Desde esta constatación, Küng ve también con buenos ojos la Reforma Protestante en la medida que, independientemente de sus excesos y también crímenes, supuso una revisión acorde con los tiempos del paradigma latino-medieval en la Iglesia Católica. Del mismo modo que también actuó, en este sentido, el Concilio Vaticano II.

Espero más adelante leer las dos obras restantes sobre el cristianismo y el judaísmo en las que Küng, premiado y reconocido por comunidades judías y musulmanas, aplica estas mismas ideas a su interpretación de la religión. Aboga, en suma, por una historización antiesencialista de las construcciones teológicas y los dogmas, que no contradice necesariamente el origen divino de los textos sagrados ni la verdad de la respectiva fe. Su lectura es siempre sugerente y muy estimulante, por lo que esos libros prometen ser también un placentero paseo. Creo sinceramente, como Küng, que la tesis del conflicto de civilizaciones es ideológica y tendenciosa, pues si se toman las cosas como hace Küng, en las grandes religiones hay potencialidad suficiente para el diálogo tolerante y la paz. Puede haber una convivencia tranquila y respetuosa entre las mismas, y cuando esto ocurra, habrá paz sin necesidad de que una anule y destruya a las otras como, lamentablemente, también puede ocurrir.

lunes, 6 de octubre de 2008

Ambigüedades de internet


He leído varios capítulos de un libro colectivo recientemente publicado por la editorial Trotta sobre filosofía de la educación: Hoyos, G. Filosofía de la educación, Trotta, Madrid, 2008. Me alegra conocer que la filosofía de la educación está viva y continúa inspirando numerosas obras, cursos e incluso titulaciones específicas de postgrado en varias universidades del mundo. Uno de los capítulos, que en realidad son artículos independientes aunque relacionados, está escrito por el profesor José Gimeno Sacristán, y versa sobre tecnología y educación. En pocas páginas elabora algunos argumentos y conclusiones que me han parecido bastante lúcidos en torno a las nuevas tecnologías de la información y comunicación. Distingue una suerte de alienación de la que pueden ser víctimas los procesos educativos si se reducen a la lógica impuesta por determinadas tecnologías. Se trata de un sueño de la razón por el que ésta se convierte en mero saber instrumentalizador que determina al mundo y los sujetos empobreciéndolos, es decir, suprimiendo muchas de sus posibilidades creativas y reduciéndolos a categorías cuantificables. El maestro puede diluirse en esta borrachera de la estadística y el número e incluso desaparecer, para ser sustituido por la máquina (ordenador, software, etc.), las categorías evaluadoras y tablas de medida, los objetivos y destrezas, el cálculo y todo lo que aplicado a la educación de manera excluyente supone el triunfo de la racionalidad instrumental y técnica de cuyos peligros ya advirtieran Adorno y Horkheimer. Ésta es sencillamente la escuela para la sociedad administrada.

Hay, por tanto, un peligro que se ha manifestado en cierto uso de la tecnología cosificador, desde los años 60. Pero hace bien el mencionado autor en subrayar otros aspectos esperanzadores que pueden sintetizarse en la función interpelante que las nuevas tecnologías dirigen a la escuela en cuanto que son creadoras de ámbitos distintos a la escuela y de formas alternativas de relación con la cultura y comunicación entre los seres humanos y creación-transmisión de conocimiento. Es esta idea la que a mí, por ejemplo, me condujo a inaugurar el presente blog. Internet, como parte primordial de las TIC, es un poderosísimo y útil medio de hacer cultura y establecer fecundas redes de comunicación y creación del conocimiento, alternativas e incluso diría que revolucionarias. Yo lo vivo y compruebo casi a diario desde esta plataforma virtual.

Está también, no obstante, el peligro de una acumulación de información caótica de desigual calidad en la red, comprobable en cada búsqueda de un término en los buscadores más usuales. Aparece de todo, bueno y malo. Dice Gimeno que habría que establecer un cierto canon de calidad para seleccionar información de internet. Yo creo que, intuitivamente, es lo que hacemos cuando decidimos regirnos con el modelo de ciertas páginas muy bien hechas y fiarnos de ellas. Algo así como las entradas con estrellita de la Wikipedia que señalan cuándo un artículo de la mencionada enciclopedia virtual, libre y colaborativa es digno de imitarse, es decir, es científicamente fiable en lo que dice, entre otras características de calidad. Pero a diferencia de los criterios que pretendiendo la calidad la coaccionan, éste es un proceso natural dinámico que lleva a cabo el lector crítico, que se las ve con algo en continua reconstrucción y cuestionamiento (por tanto nunca abarcable totalmente), a diferencia del estatismo de los libros de texto (que dictan a la realidad cómo tiene que ser). Ofrece la oportunidad al lector de contribuir y participar en el proyecto.

En definitiva, aboguemos por un uso ilustrado y creativo de Internet, no adormecedor y esclavizante.