jueves, 8 de marzo de 2012

¿Un método dialéctico para las ciencias de la educación?


Un método de aproximación a la realidad de inspiración marxista-hegeliano implica un enfoque en el que no se recolectan sólo datos, sino que, sin dejar de aspirar a la cientificidad de la mirada exteriorizante, entienda bien el carácter total de la realidad humana. Es decir, se trata del principio de la razón dialéctica por el cual el todo está presente en las partes, así que para entender una parte, no podemos abordarla aisladamente y con la mirada segmentada. Aunque nos enfrentemos a hechos singulares de carácter empírico, la perspectiva de la totalidad debe mantenerse para orientarnos en una apropiada explicación de la realidad humana. Así, según el marxista Goldmann, lo que llamamos “valores” están inextricablemente ligados a lo que la mirada más positivista considera “hechos”, y hay voluntad, interés e ideología (política) en las ligazones que uno establece para comprender el mundo (como señalan los autores de la Escuela de Frankfurt hasta el mismo Habermas). No puede haber una ciencia absolutamente neutra como la que el ideal positivista anhela, ya que la complejidad de los fenómenos humanos es enorme, en todos sus niveles, desde el psíquico (como prueban los estudios de Piaget) al social.

Tal vez el peligro de esto sea que hay más lugar para lo interpretativo en el conocimiento científico del hombre, y menos para un conocimiento absolutamente cierto. Para el marxista Goldmann, de estilo hegeliano como Lukács, debe sin embargo operarse al modo dialéctico porque la recopilación de datos en una realidad segmentada obedece a una ilusión. Lo que aparece como inmediato y concreto es en realidad lo más abstracto. Es decir, el fenómeno empírico es según él una abstracción elaborada mediante la elusión del momento conceptual necesario para captar el todo en el que dicho fenómeno emerge y tiene sentido.

Esto, según Goldmann, no implica que seamos escépticos ante la imposibilidad de una captación definitiva y total del mundo, porque hay una posibilidad de ir conociendo el mundo gradualmente, de un modo nunca definitivo y que no avanza en línea recta. “La marcha del saber aparece así como una oscilación perpetua entre las partes y el todo, que deben iluminarse recíprocamente” (p. 15). Lo que así nos va apareciendo es una realidad que he calificado como “humana”, lo cual, explicado por Goldmann quiere decir que todo conocimiento con pretensiones de totalidad, como es la filosofía, acaba siendo una antropología. Se puede deducir que hay, pues, una realidad teñida por lo humano, como un cuerpo que deriva de los individuos pero que añade un plus, que es algo más que su suma y con el cual se relacionan los individuos. Estos objetos derivados y constituyentes de los hombres a la vez son la sociedad y la cultura, que incorporados a la realidad la convierten en “humana”. Ellacuría va más lejos y en su voluntad de superación de toda escisión o desgarro entre los hombres considera que existe una forma “personal” de existencia en los hombres, que puede bloquearse ideológicamente. Pueden darse sociedades que obliguen a una reducción de lo que él considera lo personal, pero que es el centro de una realidad que como Goldmann dice, remite a lo antropológico. Hay una supuesta centralidad de lo humano en todo lo que emerge del hombre, pero, paradójicamente, lo humano puede dejar de presidir el universo del hombre.

La mirada dialéctica, además de suponer la presencia del todo en las partes o por lo menos la iluminación desde el todo para entender cada parte sin aislarla, debe iluminar desde el final todas las fases previas. Cuando se ha avanzado en el conocimiento, mediante un desarrollo, debe volverse una y otra vez a las fases superadas para releerlas desde los nuevos niveles donde se va situando la explicación. Esto dota de un dinamismo insólito para la mirada positivista a las teorías y explicaciones de tipo dialéctico. Un mismo objeto puede ir cambiando en función de un mundo de relaciones y un entorno que van también cambiando. Es decir, si por ejemplo tenemos una escuela en su forma física muy parecida a escuelas modernas, como eran las escuelas de escribas en la antigua Mesopotamia, con bancos, tarima, etc., no podemos ingenuamente pensar que hay un fenómeno subyacente igual que ha permanecido durante milenios, y que podemos llamar “escuela” o más ampliamente “educación”. En realidad, tanto el entorno físico como lo que ocurre en él no están aislados y un recuento descriptivo de sus elementos difícilmente pueden ayudarnos a entenderlo como inserto en el todo donde halla su sentido. Habría que acudir a un estudio, que puede ser también empírico, de la cultura o civilización producto y productora de esas “escuelas”. Aun manteniendo una mirada empírico descriptiva, habría que aspirar a explicaciones, nunca definitivas y siempre amplias, de lo que se ve. Quizás esto implique que para definir algo tan abstracto como la educación haya de concretarse o apoyarse (pero no reducirse) en la historiografía, porque sospecho que ante un término tan genérico y abstracto, podemos estar proyectando valoraciones sin ser conscientes de ello, para evitar lo cual, nos puede servir de ayuda el modo de análisis de instituciones y sociedades emprendido por los estudiosos materialistas. Yo espero sacar cierta luz en este sentido de una futura lectura de Marc Bloch (historiador marxista asesinado por los nazis) pero en el propio gremio de la pedagogía tenemos sin duda este enfoque desarrollado en la llamada “pedagogía crítica”, que además de descripciones y explicaciones globales, contextuales, frente a datos o conceptos inmóviles y aislados, añade una voluntad de rectificar o corregir lo que se hace en la educación, en función de un interés emancipatorio. Este interés, si continuamos la senda hegeliana, es, básicamente, el de la superación de toda conciencia desgraciada, que lo es por hallarse escindida y desgarrada en medio de bifurcaciones teóricas y prácticas (o entre la teoría y la práctica). Se trata de la aspiración típica al hombre total, completo, cuyo logro, siempre costoso y parcial, puede iluminar nuevos derroteros. Esto no debe entenderse como un final del hombre, un cierre de la emergencia de nuevas posibilidades o capacidades, una definitiva definición del hombre, sino que la realidad que hemos llamado humana y en la que podemos ser o no “humanos” o “personas”, se reestructura constantemente, modificando las propias aspiraciones o interpretaciones que el hombre hace de sí mismo.

Una educación tomada como objeto puro y aislado permite toda suerte de elucubraciones y construcciones imaginativas. Pero el investigador debe ceñirse a los contextos en los que se educa y se habla de educación, sin entender la palabra ni el fenómeno aludido por ella como esferas flotantes sobre la historia. El pensamiento de corte más idealista procede justo de ese modo: aplicando normas que como plantillas se aplican a la realidad o extrayendo elementos que se deshistorizan y se relacionan con elementos que al ser también deshistorizados simulan ser lo mismo. Así, se piensa mediante exageradas analogías que pueden ver lo mismo en una escuela mesopotámica o una escuela actual. No son buenos métodos para comprender la educación ni la teorización descarnada ni la inmersión en una labor historiográfica meramente descriptiva apegada a los hechos y datos desnudos. Es esto lo que todavía hoy puede enseñarnos un enfoque materialista y dialéctico, sin necesidad de nuevos dogmatismos, a quienes tratamos de comprender dónde estamos. Se trata de trocear la realidad en totalidades que permitan una comprensión mínima, que se ha de dar mediante una conceptualización aplicada a los fenómenos. Según Goldmann, se trata de la búsqueda de esencias conceptuales tomadas siempre con cierta prevención que deben orientar la mirada que va hacia los hechos, en un movimiento dialéctico constante y nunca terminado.

2 comentarios:

Rodolfo Plata dijo...

EDUCACIÓN LAICA, ES LA QUE PROMUEVE LOS VALORES SUPREMOS DE LA TRASCENDENCIA HUMANA Y LA SOCIEDAD PERFECTA, A EFECTO DE ALCANZAR LA SUPRAHUMANIDAD. Y PROTEGE EL DERECHO DE LOS ALUMNOS A SER EDUCADOS EN LA VERDAD, LA LIBERTAD RELIGIOSA Y EL PLURALISMO, ENSEÑÁNDOLES A DISCERNIR CON UN JUICIO JUSTO LOS DOGMAS SAGRADOS, A FIN DE VISUALIZAR OBJETIVAMENTE LA VERDAD O LA MENTIRA, ANTES DE SEGUIR ALGUNA RELIGIÓN. El libre pesador, no es el crédulo que lo todo lo cree, ni el incrédulo que nada cree, acríticamente; sino el que indaga la verdad o la mentira que hay en los dogmas sagrados, a fin de disolver los lasos de la manipulación que utilizan los religiosos para amordazar a sus seguidores. La crítica a la doctrina judaizante de la Iglesia, es un método que relaciona la fe y la razón; la ciencia, la religión y la educación, enmarcándolos en el fenómeno espiritual de la transformación humana, abordado por místicos y teóricos que han formulado la doctrina y la teoría de la trascendencia humana, cuyas prescripciones terapéuticas para sanar el alma, la mente y el cuerpo, nos sirven para demarcar el camino ecuménico por el que transita la humanidad hacia su completo desarrollo espiritual. Utilizando como tabla rasa los principios universales del saber filosófico y espiritual, a fin de hacer objetiva la desviación hacia la ecumene abrahámica demarcada por los convencionalismos de lo que solo es sagrado para Israel (su territorio, su pueblo, sus ancestros, Jerusalén, el templo, y el libro de Israel) que promueven anti valores arguyendo que son valores dictados por Dios, para que sin escrúpulo alguno hacer de Israel la principal de la naciones. Es decir, no se trata atacar la religión, ni negar el derecho de los padres a educar a sus hijos en la religión que profesan, ni atacar la Iglesia o negar la existencia de Dios __sino de desenmascarar a los mercaderes de la fe que han convertido el judeo cristianismo en religión basura y la educación religiosa en potentísima incubadora de generaciones de estultos en gran escala__ Y hacer objetiva la importancia genérica de la trascendencia humana patente en Cristo, que San Pablo desechó perversamente. http://es.scribd.com/doc/73946749/Jaque-Mate-a-La-Doctrina-Judaizante-de-La-Iglesia

Rodolfo Plata dijo...

EDUCACIÓN LAICA, ES LA QUE PROMUEVE LOS VALORES SUPREMOS DE LA TRASCENDENCIA HUMANA Y LA SOCIEDAD PERFECTA, A EFECTO DE ALCANZAR LA SUPRAHUMANIDAD. Y PROTEGE EL DERECHO DE LOS ALUMNOS A SER EDUCADOS EN LA VERDAD, LA LIBERTAD RELIGIOSA Y EL PLURALISMO, ENSEÑÁNDOLES A DISCERNIR CON UN JUICIO JUSTO LOS DOGMAS SAGRADOS, A FIN DE VISUALIZAR OBJETIVAMENTE LA VERDAD O LA MENTIRA, ANTES DE SEGUIR ALGUNA RELIGIÓN. El libre pesador, no es el crédulo que lo todo lo cree, ni el incrédulo que nada cree, acríticamente; sino el que indaga la verdad o la mentira que hay en los dogmas sagrados, a fin de disolver los lasos de la manipulación que utilizan los religiosos para amordazar a sus seguidores. La crítica a la doctrina judaizante de la Iglesia, es un método que relaciona la fe y la razón; la ciencia, la religión y la educación, enmarcándolos en el fenómeno espiritual de la transformación humana, abordado por místicos y teóricos que han formulado la doctrina y la teoría de la trascendencia humana, cuyas prescripciones terapéuticas para sanar el alma, la mente y el cuerpo, nos sirven para demarcar el camino ecuménico por el que transita la humanidad hacia su completo desarrollo espiritual. Utilizando como tabla rasa los principios universales del saber filosófico y espiritual, a fin de hacer objetiva la desviación hacia la ecumene abrahámica demarcada por los convencionalismos de lo que solo es sagrado para Israel (su territorio, su pueblo, sus ancestros, Jerusalén, el templo, y el libro de Israel) que promueven anti valores arguyendo que son valores dictados por Dios, para que sin escrúpulo alguno hacer de Israel la principal de la naciones. Es decir, no se trata atacar la religión, ni negar el derecho de los padres a educar a sus hijos en la religión que profesan, ni atacar la Iglesia o negar la existencia de Dios __sino de desenmascarar a los mercaderes de la fe que han convertido el judeo cristianismo en religión basura y la educación religiosa en potentísima incubadora de generaciones de estultos en gran escala__ Y hacer objetiva la importancia genérica de la trascendencia humana patente en Cristo, que San Pablo desechó perversamente. http://es.scribd.com/doc/73946749/Jaque-Mate-a-La-Doctrina-Judaizante-de-La-Iglesia