Entradas

Soledad y libertad: pensando la Universidad con Emilio Lledó.

La Universidad, lo humano y lo eterno.

La Universidad, lo humano y lo eterno.
Marcos Santos Gómez

Lo que ancestrales bardos acumularan y rehicieran, al proferir sus versos crípticos y sombríos, o bien luminosos y terribles como el sol al que los druidas sacrificaban la quejumbrosa carne de los hombres; lo que constituía su sabiduría henchida de sagas y mitos con los que asir un breve pedazo de pan del cosmos inefable; lo que en hondos trances niños y adultos escucharan extasiados, los fuegos eternos, la voz sentenciosa de feroces divinidades; todo lo que, en definitiva, añadía más vida a la vida, más tiempo al tiempo, era memorizado y repetido por bárbaros que poblaban los hoy verdes prados de Irlanda (entonces negros bosques), paganos que albergaban en su memoria tres veces más de lo que puebla hoy nuestras cabezas. Todo aquello les habitaba como su propia carne, para que el extático oyente inmerso en el fatigoso rito pudiera simular que era mucho más que él mismo y que podía prolongarse en el tiempo. Todo habían de guardar…