martes, 26 de agosto de 2008

Los manglares de la Costa del Sol


En estos días este blog cumple un año, en el que hemos llegado a las 103 entradas. El proyecto nació sin saber muy bien a dónde iría, pero con unas líneas básicas bien definidas que se han respetado. He intentado proporcionar un instrumento para la reflexión con enlaces y utilidades pensadas para las clases, de las cuales yo he utilizado algunas para mis propias clases en la universidad, con cierto éxito. Sé que ha habido una afluencia cada vez mayor de lectores y usuarios que con sus comentarios y críticas han contribuido a elevar la calidad de algunas discusiones. Puedo considerar los objetivos cumplidos. Ahora, mi proyecto es seguir mejorando el blog, aunque deseo estudiar si es preferible inaugurar otra bitácora pensada exclusivamente para mis clases en la universidad, o continuar usando esta misma simultáneamente para clases y para un público más allá del aula en la que imparto docencia, como ha sido hasta hoy. En cualquier caso, este blog dedicado a la educación y la filosofía seguirá, si nada lo impide, en la línea iniciada y con la esperanza de mejorar su contenido y fomentar la interacción con los amables lectores.
Y cumplo este aniversario, como sabes, en El Salvador. Continúo mi estancia, impartiendo el curso que he venido a dar. El sábado pasado fui entrevistado en directo en una emisora nacional de radio, la radio de la UCA. Básicamente, hablé sobre el tema del curso que imparto, es decir, la filosofía que fundamenta a la pedagogía liberadora de Paulo Freire. Fue un programa de una hora, de plática distendida, en el que atendí a siete llamadas telefónicas desde distintos puntos del país donde estoy. Se proporcionó además información sobre la conferencia que dictaré el miércoles, titulada: “La memoria de las víctimas en la pedagogía” y sobre el presente blog cuya dirección se ha dado en la web del programa. Éste se llama “La hora de Sofía” y es un interesante espacio, los sábados de diez a once de la mañana en El Salvador, dedicado a temas filosóficos, que presentan los profesores Carlos Molina y Luis Alvarenga. Es una actividad que parte, pues, del departamento de filosofía de la UCA.
Aparte de estas actividades dentro del campo de lo académico, he visitado dos interesantes lugares. En primer lugar, fui a Lourdes una mañana, una aldea de casas muy humildes que cubre la vegetación donde una cooperativa de mujeres se benefician del sistema de microcréditos que sirve para financiar y activar sus pequeños negocios casi de subsistencia. La visita fue corta pero impactante, por la amabilidad de todas, su fortaleza y sus ganas de trabajar y hacer cosas aun en condiciones dificilísimas.
Ayer domingo visité una zona costera llamada también “Costa del Sol”, donde me bañé en el Pacífico por primera vez, caliente como una sopa y lleno de corrientes. Después del baño, hice una excursión de dos horas con otros profesores y amigos a la desembocadura del río Lempa, el más caudaloso del país, y por numerosos manglares e islas entre el río y un entrante de agua del mar. Fue un paisaje que jamás había visto, de costa tropical, lleno de garzas, pelícanos, peces de cuatro ojos que nos observaban pasar (sí, no miento), mangles de ramas y raíces en las aguas saladas... Hermosísimo. Aquí, ciertamente, la vida bulle. Y tras un día espléndido, por la noche, como de costumbre en estas fechas, tormenta tropical.
Y hoy por la mañana he visitado por tercera vez (en mi anterior estancia lo vi dos veces), pero ahora con guía, el impactante museo de los mártires de la UCA y el jardín de las Rosas. Pero de esto hablaré más adelante, de estos mártires, su significado, y de la humilde y sencilla capilla-parroquia universitaria de la UCA denominada como el libro que estoy leyendo: Jesucristo Liberador.