Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2008

Y en las cavernas seguimos

Imagen
La seguiriya en el cante jondo nos retrotrae directa y violentamente a ciertos estratos básicos de los que procede. Sale de las profundidades de un pozo. Es como un torbellino de campanadas recias que irrumpen y acaban silenciando todo lo demás. Es un cante rancio y añejo que impone un recogimiento que los cabales manifiestan con el silencio que suele helar el ambiente cuando el cantaor se destroza, mortalmente, el alma. Su relación con el sufrimiento es tal que un cantaor profesional me dijo que para cantarla bien, hace falta haber sufrido. Una persona hipotéticamente exenta de angustias y dolores no podría entender la seguiriya. La seguiriya existe porque existe el sufrimiento. De él nace y por él tiene su razón de ser. La guitarra imita las lágrimas y los quejidos y modulaciones de la voz del cantaor subliman el llanto. Porque sobre todo, la seguiriya es un llanto que, destilado, se convierte en todos los llantos. La letra suele aludir a cierta historia breve y dramática que se nar…

Gritos de las cavernas

Imagen
Siempre me ha resultado sorprendente cómo ha podido considerarse el flamenco, equivocadamente, como folclore y como un ejemplo de arte pachanguero y alegre. No creo que en su esencia sea nada de esto. Si nos centramos en lo que implica actualmente todo arte considerado folclórico, podemos comprobar que supone un ejercicio de revitalización pretendida de bailes y música antiguas, casi desaparecidas y en las que los pueblos que las produjeron hace décadas que dejaron de expresarse realmente. Esta revitalización ha venido acarreada por su utilización turística o nacionalista, que han procurado ver en ellas la esencia de una cultura que, contrariamente, fluye viva por otros derroteros. Si concebimos así el arte folclórico, rápidamente, y a poco que entendamos de ello, el flamenco escapa de esta concepción encorsetada, prefabricada y moribunda con la que ciertos intereses han querido identificar no sé qué esencias de los pueblos. El flamenco es un minoritario, pero poderoso medio de expres…

Sobre objetos restaurados

Imagen
Los textos que nos han llegado de la Antigüedad pagana nos producen la sensación de que proceden al mismo tiempo de un mundo muy cercano y muy lejano y extraño. Uno no siempre está seguro de estar entendiendo con exactitud lo que los lectores antiguos entendían en el recio y conciso latín de Cicerón o Séneca, o el griego de los estoicos Epicteto o Marco Aurelio. Menciono a estos autores, considerados menores ante otros, por ser a los que estoy dedicando mi tiempo de lectura últimamente, y por ser los que me han abierto el apetito para estudiar el latín y el griego retomando algo comenzado hace muchos años. De estas lenguas y literaturas, ya extrañas para muchos, incluso intelectuales, se desprende algo que no existe en las lenguas que se hablan, llamadas vivas. Por ejemplo, el tópico del horaciano Carpe Diem escrito en un idioma que se considera muerto, vibra como no lo puede hacer en una lengua viva. Quien escribió eso pertenecía a un mundo que nos ha llegado por la casualidad de gue…

Realismo de lo imposible

Imagen
Respecto al Mayo del 68 puede decirse que nos ilumina en la medida en que fracasó. Lo que en este mes evocamos pertenece, sin duda, al pasado, y como comenzó, terminó. Pero una cosa es reconocer que los tiempos han cambiado y otra el esfuerzo de algunos por tapar y olvidar. Me da la sensación de que a pesar de los muchos documentales que sobre aquello veremos en los próximos días, Mayo del 68 no puede ser seriamente anhelado por muchos que lo vivieron en plena efervescencia y que incluso participaron de ello. Que aquello se hubiera prolongado habría supuesto un mazazo para quienes hoy lo evocan incluso con sincera emoción. Es esta emoción al evocar este peligroso recuerdo primaveral la que impugna el oscurantismo de nuestro presente, un presente que teme reconocerse en el 68, pero que paradójicamente vibra cuando lo evoca. Muchos reconocerán de esta manera que el olvido del 68 es una amarga equivocación que estropeó sus vidas. Admiten que la senda que dejaron era por donde verdaderame…

Del inquietante pasado

Imagen
Aunque hay quien se empeña en verlo superado, pienso que mayo del 68 señaló uno de los mayores referentes recientes de masivo impulso utópico, que impregnó el arte, la cultura, la música, la política y la universidad. He comprobado que lo que entonces acaeció en varios lugares del mundo no es siempre conocido ni comprendido por quienes hemos nacido después de esos años o no teníamos “uso de razón”. El caso es que en los años 60 y 70 del siglo XX, por las razones que fueran, ocurrieron cosas que hoy nos parecen como de otro mundo. Casi de buenas a primeras, miles de estudiantes y jóvenes se marchan a fundar comunas y a vivir formas de civilización alternativas. Aquello debió ser un movimiento ciertamente masivo que cuestionó con enorme fuerza los valores y roles tradicionales. Acaso con ingenuidad, a veces con fanatismo, pero siempre con un derroche de creatividad e ilusión, se dijeron cosas como: “Sed realistas, exigid lo imposible”. Más allá de las palabras, se cambiaron radicalmente…